El monotributo surgió como una necesidad del fisco de simplificar el régimen de cobro de IVA, Ganancias y Jubilación para una franja de pequeños aportantes. Y estableció categorías, en función de ciertos parámetros económicos. Con esto, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) instó a miles de contribuyentes a adherirse a un sistema que, en teoría, parecía sencillo. Con el tiempo, el organismo fue introduciendo modificaciones y, así, generando mayores responsabilidades y tareas a los monotributistas. Muchos de ellos deben apelar al asesoramiento de un profesional para adecuarse a las disposiciones.

"En muchos casos, los monotributistas son, en cierta forma, empujados al esquema de responsable inscripto en IVA", advierte a LA GACETA Agustín Zeppa, coordinador de la subcomisión de Impuestos del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán. El tributarista explica que esto se fundamenta en cuatro avances del fisco sobre los monotributistas:

En primera instancia se deben considerar los ingresos brutos proyectados que tendrá en el cuatrimestre en el cual se inscribe como base y cada cuatro meses correspondería revisar esos parámetros que indica la ley, para ver si es necesario que la recategorización, es decir, si se debe pagar más o menos.

Obligatoriamente se debe tener empleados si está en ciertas categorías elevadas (J, K o L).

Si su categoría es superior a la F, debe presentar además cuatrimestralmente una declaración jurada informativa (en enero, mayo y septiembre)

Lo último: ahora surgen las Facturas Electrónicas.

En efecto, a partir del 1 de mayo, los monotributistas que facturen entre $ 10.000 y $ 16.667 mensuales tienen la obligatoriedad de imprimir sus facturas en forma electrónica. Quedan comprendidos en el régimen: las facturas, notas de crédito y débito y recibos tipo "C". Quedan excluidas las facturas o documentos clase "C" que respalden operaciones con consumidores finales, en las que se haya entregado el bien o prestado el servicio en el local, oficina o establecimiento", puntualiza la norma. A su vez, los documentos electrónicos correspondientes a cada punto de venta deberán observar la correlatividad en su numeración.

Con estas disposiciones, según Zeppa, la AFIP persigue distintos objetivos:

Avanza en la implementación del mecanismo que calculará cuánto IVA deberá pagar mensualmente cada contribuyente.

En efecto, ya se encuentra disponible un nuevo software denominado "Factura Electrónica. Régimen de Información de Operaciones - Versión 2.0 Release 1" que perfecciona el detalle sobre el precio y las cantidades vendidas que deben informar los contribuyentes bajo la mira.

La AFIP desea tener cada vez menos monotributistas y generar por ende mayor cantidad de Responsables Inscriptos en IVA con emisión de Facturas A o B . De algún modo, esta estrategia le ayuda a combatir "el enanismo fiscal", es decir, aquellos monotributistas que se ocultan en esta figura para declarar menos al fisco.